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Fundación Nueva Ilusión, una organización al servicio del migrante

Actualizado: 29 mar 2021

Crónica y podcast de Martha Isabel Martínez, Red de Radios Comunitarias del Norte de Santander, RADAR, para “Mujeres Caminando hacia la Justicia”




Nelcy Patricia Salguero Santa María, es oriunda del municipio de San José de Cúcuta, pero vivió en Bucaramanga desde sus primeros años hasta su adolescencia. Siendo apenas una niña acompañaba a su abuela Celina Cárdenas o su nona, como decimos en tierras santandereanas, ella hacia parte de la defensa civil y le impactaba su espíritu luchador, verla lucir el uniforme color naranja, con su correa ancha, es algo que nunca olvidará, juntas salían a los barrios a adelantar jornadas de peluquería y las famosas ollas comunitarias, la profesión de su abuela, no era cortar cabello, lo hacía como un servicio social, pues en realidad era modista, hacia piyamas y las vendía en los almacenes.


Mi nona es una gran persona, activa y luchadora, afortunadamente aún la tengo viva y me siento muy orgullosa de ella, la abuela despertó en mí, gran sensibilidad y capacidad de servir a los demás, especialmente a los más vulnerables, mi esposo y mis hijos también me apoyan, nos gusta ayudar a las personas necesitadas comentó Patricia.


Por circunstancias de la vida, Patricia, partió al país hermano recién casada y sin empleo, aprovechando una oportunidad que le salió a su esposo. Decidieron emigrar buscando nuevos horizontes, allí vivieron 23 años, la verdad no nos fue mal, dijo, pero desde hace unas dos décadas en Venezuela se ha perdido educación y progreso.

“Mi liderazgo se fortaleció en el año 2.014 aunque siempre me ha gustado colaborar con la comunidad, me identifiqué con la migración, pues yo también sufrí el flagelo de la escasez, no nos vendían alimentos, no nos querían vender ni el gas, fuimos víctimas de la represión del gobierno Venezolano. Entonces decidí regresar a Colombia. Empecé a indagar, a buscar la manera de nacionalizar a uno de mis hijos y a mis dos nietos, consulté la ruta para los retornados y migrantes, encontré muchos obstáculos y en muchas ocasiones nos cerraron la puertas, este ha sido un camino largo, el cual hemos recorrido durante 6 años. Comentó con nostalgia.



A Patricia la conmueve la vulnerabilidad de los migrantes y la falta de legislación para protegerlos, dijo que la ley del retorno 1565 de 2012 cuyo objeto es brindar un acompañamiento integral a aquellos colombianos que voluntariamente desean retornar al país. Y que creó incentivos de carácter aduanero, tributario y financiero concernientes al retorno de los connacionales, a nosotros como retornados no nos sirve, no nos favorece. Respecto a la regularización anunciada por el presidente Iván Duque, la cual busca que puedan acceder a servicios de salud, vacantes laborales formales y otro tipo de ayudas, previo cumplimiento de los requisitos exigidos, dijo que es una gran oportunidad y que es lo mejor que puede hacer el gobierno Colombiano, este es un paso muy importante para integrar la población migrante.


En La Fundación Nueva Ilusión, tenemos un plan para entregar los alimentos, aquí llegan caminantes de la parada, Villa de Rosario y otros lugares, muchos han sido desalojados del lugar donde se hospedaban, ellos tienen derecho de tener una vida sana y saludable, claro está con su trabajo, en la fundación, no pretendemos crear una acción con daño, aquí los alimentamos 3 o 4 meses y ya ellos deben buscar la forma de salir adelante, pero con la pandemia no se han podido desenvolver. En Venezuela no hay agua ni luz, mucho menos la forma de planificar, las madres vienen con sus niños, muchas de ellas son cabeza de familia, es difícil afrontar esta situación. Tenemos que hacer algo por ellos, por los niños, indicó Patricia.


Comentó que en la fundación inician labores a las 5:00 de la mañana, preparan y entregan el desayuno, que es un fororo, como se llama en Venezuela, o una colada con pan como le decimos en Colombia, son 1.200 desayunos diarios. también tienen un punto de apoyo en Los Vados que es una vereda del municipio de los patios, ubicada al margen izquierdo de la vía que conduce a Pamplona, allí se les guía, ya que muchos caminantes, no saben que tienen que pasar por climas fríos, incluso el páramo de Berlín y ellos no van preparados, van en cholas (Pantuflas), sin abrigos, no llevan ni para el pasaje. Van mujeres embarazadas, muchos niños han nacido aquí. El punto de los vados, es solo para los caminantes a quienes brindan ayuda humanitaria y orientación, para lo cual, cuentan con un equipo de abogados y psicólogos.


Para ofrecer alimentos a los migrantes, La Fundación Nueva Ilusión, recibe una ayuda puntual con recursos provenientes de World Central Kitchen. Desde hace dos años, cuando fue el concierto por Venezuela Aid Live, organizado por Richard Branson y celebrado el 22 de febrero de 2019 tras los inconvenientes presentados, al no permitir el paso de las ayudas humanitarias al país hermano y donde más de 2.700 venezolanos quedaron del lado colombiano, hicimos un albergue al frente de tienditas, frente a Villa Silvania, allí alojamos 800 personas.



Desde esa fecha, recibimos el apoyo de World Central Kitchen la mejor cocina del mundo, organización netamente privada, que no tiene que ver con el gobierno, ni con Naciones Unidas. Ellos nos apoyan con alimentos balanceados nutricionalmente y tenemos un concepto sanitario de un 98,8 % indicó Patricia.


La Fundación Nueva Ilusión está ubicada en el municipio de los patios, debido a la pandemia iban a cerrar, pero afortunadamente la secretaría de salud le permitió continuar su labor, aplicando eso sí, las respectivas medidas de bioseguridad. En el mes de febrero recibieron 711 niños, remitidos por el colegio once de noviembre de los Patios, para apoyarlos con la alimentación, pero con la llegada de la pandemia debieron atender también a sus padres, pues no tenían la posibilidad de salir a buscar su sustento. Patricia comentó: Dos días sin hacer la entrega de alimentos, motivaron a los migrantes a ir a la alcaldía del municipio los Patios a reclamar atención, fue así, como el personero de esta localidad, permitió que la fundación Nueva Ilusión pudiera seguir suministrándoles los alimentos.


Patricia Salguero dedica todo su tiempo a la fundación, junto a su esposo e hijos, si bien es cierto, allí tienen la comida, pagan arriendo y servicios públicos costosos, pues tienen tanques refrigeradores para conservar los alimentos, lo cual genera alto consumo de energía. En una parte de la casa funcionan las oficinas, donde planifican, sistematizan y adelantan las actividades administrativas y de atención psicosocial para los caminantes. Además realizan talleres y diplomados, dice ella, que así, se preparan para enfrentar nuevos retos todos los días.


Patricia es alegre, soñó incluso ser una bailarina. A ella le agrada la música llanera, especialmente la su gran amigo y reconocido artista Venezolano el maestro Luis Silva, también le gusta la salsa y todo tipo de música. Con los voluntarios organiza diversas actividades, ellos son 25 jóvenes, encargados de mantener en óptimas condiciones la sede de la fundación, preparar los alimentos, empacarlos y entregarlos a la población migrante, son jóvenes que aman y añoran su pueblo. Hay momentos en que nos invade la nostalgia y lloramos todos, sus historias nos identifican, por eso procuramos escuchar, entender y atender dignamente a la población retornada y migrante, indicó.



La historia de Marelvis


Historias muchísimas, pero logró conmoverme una de las voluntarias de la fundación. Patricia nos contó que Marelvis y sus hijas iban caminando, querían llegar a Perú, donde ella tenía una hermana, allí buscaría la forma de realizar los tratamientos para sus gemelas, quienes padecían una enfermedad que no les pudo tratar en su país, tras largas caminatas aumentaba la inflamación y el dolor de rodillas de las niñas. Marelvis pernoctó dos noches en La Fundación Nueva Ilusión, nos dijo que ella quería ser voluntaria, que si la podíamos ayudar, se quedó aquí y le hemos buscado los tratamientos que de por sí, son costosos, pero ahí van saliendo adelante.


Las gemelas son muy juiciosas, excelentes estudiantes, son como mis hijas, comento la directora de la fundación Nueva ilusión, Patricia Salguero. Otro caso es el de un niño de 4 añitos que nació con el ano imperforado, por lo que debían practicarle una colostomía, la cual realizaron de manera exitosa gracias a la ayuda del doctor Roberto Claro quién falleció recientemente a causa del Covid 19 y que fue un ángel, pues ayudo a muchos migrantes.


Mi sueño es seguir adelante con la fundación, ahora estamos apoyando retornados, ya que hay ayudas para los migrantes venezolanos, pero muy pocas para los retornados. Mi reto es ser mejor ser humano, atender y dar dignidad a las personas que lo necesitan, concluyó Patricia.

Nos quedó pendiente un nuevo encuentro, para disfrutar de un café, seguir hilando la palabra y escuchar una música que nos llegue al alma, que nos inspiré, se me ocurre un tema esperanzador, puedes ser, “llévame en Tus alas” de la cantautora colombiana Martha Gómez.









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